sábado, 10 de diciembre de 2016

Lágrimas en la lluvia

Quisiera abrir un blog nuevo, un blog condenado, como lo que escribiría en él. Fijáos que tontería. A veces pienso en todos los recuerdos que almaceno y que no pueden ser contados. No todos. No por secretos sino porque son un tacto, un olor, pelo, sabor, una luz, un puño cerrado y un pensamiento. Y la estructura que los guarda es esta cabeza, esta masa de células chispitas van chispitas vienen que un día se apagará y ya.
Si un árbol se cae en mitad del bosque etc. PERO si ya nadie recuerda algo, es como si nunca hubiera sido. Y no puedo soportar esa idea.
Y me agarra una angustia estúpida, por lo inútil y sin sentido.

1 comentario:

  1. Una de las razones por las que yo escribo es por mi facilidad para olvidar. Hace años escribía mucho y a veces me releo y me doy cuenta de cuánto he olvidado, y al releerme recuerdo, me recuerdo, y me gusta. Como las fotos. No hace falta desaparecer para que las cosas se pierdan, mi memoria es muy frágil. Desde hace tiempo escribo menos y me da pena pensar en tantos días, semanas y meses enteros de los que apenas recordaré cosas...

    Tengo que escribir más, en resumen :)

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